El concepto de "ownership extremo" sugiere que no importa si un problema es directamente tu culpa o no; si estás a cargo, es tu responsabilidad solucionarlo. Esto va en contra de la tendencia común de culpar a factores externos o a otras personas cuando las cosas van mal. En cambio, implica mirarse a uno mismo, identificar qué se podría haber hecho mejor y aprender de los errores.